Yo soy Montse Cogul
Nací en Barcelona cerca de La Sagrada Familia.
El olor que más me gusta es el que me recuerda a mi niñez, el olor a Nenuco y aguarrás. En casa había un lavadero enorme de piedra negra, durante algún tiempo sirvió para muchas mas cosas, era bañera y mesa a la vez; mi abuelo le fabricó una tapadera de madera. Desde el lavadero se veían todas las galerías con algunas vidrieras de colores y jardines con geranios y fuentes de agua y patios interiores., hasta mi escuela se veía, tenia dos palmeras muy altas siempre llenas de pájaros. Mi madre me hacia las trenzas de cara a los grandes ventanales.
Mi abuelo era músico, se ganaba la vida tocando el violín en los hoteles y para las fiestas particulares de los ricos. Y cuando llegaba a casa por la noche con los dedos destrozados, bajaba la tapadera y se ponía a pintar. Mi abuelo murió al poco de nacer yo, lo único que recuerdo vagamente es el sonido del violín: “El Cant dels ocells”.
Pasábamos los veranos en Montflorit en una casa modernista, que heredó mi abuela paterna. Allí empezó todo, mi padre me inició a la pintura, con solo cinco años ya me manchaba con el óleo!.. y hacía mis pinitos copiando los dibujos de Walt Disney y los cromos de Vida y Color.
Y así empezó mi vida artística. Siempre que podía me iba con él a la montaña a pintar paisajes, a la Plaza del Pino a vender cuadros y dos veces por semana el profesor Pruna venia a casa a enseñarme los modales del dibujo . Pero a mí lo que me gustaba más de todo era pintar y llenar de mil colores la paleta ! y dejarme de puentes y casas y flores y cosas !...¿ para que quería dibujarlos? ...si ya podía verlos!